Mis Favoritos del 2014

Éste fue un año particularmente ñoño, me dediqué mucho a ver series y también a cubrir prácticamente todos los estrenos de películas. Fue maratónico y a ratos me daban ganas de sacarme los ojos con tanta basurilla que llega a los cines de repente, pero también hubo cosas hermosas y necesarias que siento debo compartir con ustedes.

Favorita absoluta 

Series


De los estrenos del año Fargo y True Detective se llevan los primeros lugares. La primera basada en la película de los Coen, y seguida de cerca por los hermanos, junta a Martin Freeman y Billy Bob Thornton y los convierte en almas gemelas en lo que a actuaciones se refiere. Mientras que True Detective, magistralmente actuada borra definitivamente las distancias entre el cine y la TV, al menos en cuestiones formales, ofreciendo secuencias perfectas como la que  pueden ver acá. Aunque mi serie favorita desde el año pasado, continúa siendo Hannibal (pronto un post más extenso de repudio a que pase inadvertida en las grandes premiaciones), que de algún modo logró superar su temporada anterior, entregándonos una aún más perturbadora pero que bordea el ideal.

También la gente buena de Nexflix estrenó Marco Polo, su nueva serie original que narra las aventuras de Polo en Mongolia, donde sirvió en la corte del gran Kublai Khan antes de convertirse en el hombre que inspiró aquel popular juego infantil. Aunque más inclinada a la entretención, y por tanto, cayendo en algunos de los clichés propios del rubro, imposible no engancharse con una serie que le presta tanto detalle a las artes marciales.



También estuve viendo las series de superheroes, Gotham me gusta hasta ahora, mezclando los easter eggs y guiños a los fans con una historia amigable para los menos doctos en el universo Batman. Comencé a ver The Flash y se ve prometedora, pero me detuve para ponerme al día con Arrow y poder llegar informada al crossover del midseason finale, así que no puedo dar aún un veredicto sobre ninguna.

Me puse al día con Supernatural, una serie de la que esperaba muy poco y terminó siendo instant crush, no por la densidad ontológica de sus reflexiones, sino por la sencillez autoconsciente de su propuesta y la valentía de experimentar con el formato.

Yo después de ver 200 capítulos en 3 semanas

Otras que recomiendo son Vikings, que tuvo una muy buena segunda temporada, y The Fall (con Gillian Anderson-sama, ya se viene un review más completo), que enfrenta a un asesino en serie y amoroso padre de familia con la analítica y emancipada detective a cargo del caso. Y aunque la temporada estuvo más bien floja, el debut de Capaldi como el 12° Doctor fue uno de mis momentos seriéfilos favoritos, la experiencia y sutilezas interpretativas de Capaldi han permitido enmendar varios de los baches que venía sufriendo Doctor Who

Animé


Este año vi mucho animé, lo que me devolvió a mis raíces otakus. Disfruté mucho de Haikyuu, Love Stage, Psycho Pass y Gekkan Shoujo Nozaki-kun (me río de sólo acordarme), también viví momentos críticos de sorpresas extrañas como Bakumatsu Rock, que juega con los acontecimientos históricos que rodearon el fin del shogunato, pero plantea al Shinsengumi y los Ishin Shishi como si fuesen idols luchando por conservar/derribar la supremacía del pop con la rebeldía vital de rock [Sip, lo sé, WTF!!]. Y mi favorita por lejos fue Barakamon, básicamente porque también estoy en periodo de crisis vocacional e introspección. 

La sabiduría de Dean  (//∇//)

Aunque no es ánime técnicamente, este también fue el año en que terminó Korra. Aunque menos consistente que ATLA, La Leyenda de Korra tuvo sus momentos de reivindicación en su intento pot tratar temas más contemporáneos, y me alegró particularmente que -siguiendo el espíritu de ATLA- decidieran terminar como lo hicieron, dando luces del futuro romántico que les espera a Korra y Asami, y continuar con ese gesto inclusivo que vimos desde que Aang comenzó la reconciliación entre las 4 naciones. 

Películas


Para ser muy honesta, no fueron tantos los estrenos sobresalientes de este año. Existen acuerdos más o menos establecidos que inclinan la balanza hacia El Gran Hotel Budapest, comedia cúlmine del cine de Wes Anderson, Gone Girl del siempre confiable David Fincher y Primicia Mortal, que estuvo muy poquito en cartelera pero la sola actuación de Jake Gyllenhaal es una obra de arte. Gracias a las artes oscuras de internet, también pude ver Boyhood de Richard Linklater, quien durante 12 años se encaminó en la travesía de constar la infancia e inminente adultez de su protagonista, una de las películas más emotivas y honestas que vi en el año. 

This woman may truly kill me. 
en la sección vintage, vi dos clásicos que por alguna extraña razón ni se asomaron en mis años de formación académica. Dark Star de John Carpenter y Dan O'Bannon, una de las mejores películas del espacio y de todo, y Peeping Tom, contemporánea de Psycho e inspiradora de todo el género. 

De las grandes sorpresas rescato Captain America: The Winter Soldier, porque no creí que vería una película tan sólida, entretenida y a ratos bastante inteligente en una franquicia y formato como ese. Y Lucy, que pasó un poco desapercibida, probablemente incomprendida, en la que Besson se daba el lujo de experimentar en el terreno de la filosofía de la existencia, y el tiempo. 

Fin del reporte. Esperemos que el próximo año nos traiga nuevas y mejores cosas. 









 

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