#Supernatural200thepisode "Fan Fiction"

El epítome del fan art

Como les comenté, hace un tiempo decidí ponerme al día con Supernatural. Una serie con cerca de 190 episodios y un intenso fandom que creí que sería una buena forma de hacer tiempo mientras esperaba el regreso de algunas de las series que sigo. Le di reproducir en Netflix y luego de dos episodios supe que ya era demasiado tarde, entré en ese estado de vigilia en el que empiezas a posponer todo por ver el siguiente capítulo, horas de sueño, vida social, otros deberes...

Lo que me cautivó fue su capacidad de adaptarse, de transformarse y disfrutar el arriesgarse. Lo que comenzó siendo un drama sobre un joven que debió cargar con todo el peso de una familia fracturada luego del ataque de un monstruo, terminó siendo -muy a menudo- la comedia de un hombre que postergó su infancia por criar a su hermano menor, y su juventud por seguir los pasos de su padre, y que merece por tanto, quedarse en el campamento ñoño a hacer recreaciones de William Wallace en Braveheart sin que nadie pueda decir lo contrario. En medio de egos ridículamente inflados, de producciones pretenciosas que reproducen la fórmula del "buen gusto", el equipo de Supernatural hacia la pega con constancia, escuchando el feed-back del público, experimentando con el tono y abrazando el metalenguaje.

A 10 años del comienzo, 200 episodios después, tenemos las reacciones de Dean al enterarse de la existencias de Destiel.

[Igual a nuestra reacción respeto al destino de Adam. Yes, we know!]

Y "Fan Fiction" logró conjugar ambos aspectos a la perfección en un episodio sencillo en términos de producción, sin exigir demasiado de los Winchester (salvo por el tener que lidiar con la ambigüedad del "subtexto") ni influir en el desarrollo de los grandes arcos de esta temporada. Sencillez justificada por el tono melancólico, después de haberse salvado el uno al otro más veces que Gokú y Krilin, la relación se fue resintiendo y la confianza desgastando, por lo que un regreso a las raíces, sólo los hermanos, el Impala contra los malos, es justo lo que necesitaban. Un episodio lleno de fanservice, de citas sobre citas y con una revelación impactante hacia el final, hecho a la medida del fandom pero también, uno de los más graciosos que he tenido el placer de ver, cuestión que se agradece en un tiempo en que las comedias están hiper-estandarizadas. 

Por último, noble gesto hacer que fuesen las fans, con su visión -a veces retorcida- entusiasta y romántica de la historia de los hermanos quienes les permitiesen encontrar el camino de vuelta el uno al otro. Pero sobretodo, un gesto de buena fe hacia quienes han permitido que llegasen a los 200 episodios, un modo de agradecer por la compañía constante en un viaje que se extiende ya casi por una década y que tememos se acabe demasiado pronto. 

[El opening lo dice todo]


Es de esperar que de aquí todos los esfuerzos se enfoquen a resolver la carga que aún lleva Dean, la delicada situación de Cas y la inestabilidad emocional de Crowley. 


 

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