De Dulce y Agraz: The Walking Dead Season 3 Finale



Este fin de semana fue muy agitado para nosotros los ñoños de las series de TV, lo digo porque no sólo se estrenó la tercera temporada de GOT sino que además se emitió la season finale de The Walking Dead. (Este review contiene alto grado de detalles que no querrá leer si es que no ha visto toda la temporada)  


La primera vez que vi The walking Dead fue gracias a mi novio -que sabe que soy groupie de los zombies y el gore- y me enamoré a primera vista, salvo por el hecho de que sólo eran 6 capítulos y tuve que esperar un año completo para su segunda parte. Aún durante esta primera temporada hubo cosas que parecían estar demás, como el episodio en que encuentran al científico sobreviviente que vivía en bunker/laboratorio pero como se trató de una temporada tan corta, no notamos mucho el problema. Las espectativas para la segunda temporaba crecieron no sólo para aquellos entusiastas del comic (yo no lo soy, porque prefiero no autoespoiliaerme) sino para los fans de la serie en sí. Pero fue todo un desastre, una temporada excesivamente larga, en la que ya no podíamos estirar más el chicle de la tensión Rick-Shane-Lorie, tanto así que casi nos hizo olvidar que buscabamos a la pequeña Sofia, pero la soportamos estoicamente.

Sinceramente creí, la tercera es la vencida, y esta tercera temporada sí que prometía; al fin llegaron a la cárcel, al fin conoceríamos al Gobernador, al fin nos toca descubrir más sobre la exótica Michonne. Y durante sus primeros episodios funcionó, yo diría que hasta el break de festividades del año pasado todo iba bastante bien, hasta la muerte de Lori, pero el resto fue sólo distención y sobrealargue de conflictos que no daban para tanto. El capítulo se me hizo corto sólo por la espectativa de un enfrentamiento real que nunca sucedió, un Gobernador venido a menos que da pena de ver, pasó tanto tiempo entre que Michonne mató a su hija-zombie y la ira real del Gobernador estuvo tan dispersa y poco enfocada, que perdió todo su peso. El mismo error que se cometió con el conflicto entre los hermanos Merle y Daryl, pasó tanto tiempo entre que dejaron la prisión/vagaron por los bosques/regresaron a la prisión/Daryl se da cuenta que Merle no cambiará/Merle entiende que Daryl estará mejor sin él, que la muerte y sacrificio de Merle e incluso el dolor de Daryl aparecen como insípidos, lo cuál me parece una ofensa para los fans a quienes les importan estos conflictos.

Y es que todo tiene un límite y, cuando trabajas con una serie de acción que se basa principalmente en la tensión constante por la vida (esa clase de serie que vez mordiendote las uñas y rogando porque nada le suceda a tus personajes favoritos) funciona sólo en esa dimámica tensión/distensión donde la una no es posible sin la otra. Pero desde el primer allanamiento a Woodsbury por parte del team Rick para rescatar a Maggie y Glenn, todo se volvió una prolongada distensión que termina conviertiendo el episodio final en una gran nada. Tuve esperanzas, incluso en el episodio en que Rick vuelve a casa y se estrechan los lazos entre Carl y Michonne, creí que nos estaban dando un poco de calma antes de la tormenta, pero no, fue un poco de calma antes de la calma.

Me duele mucho reconocer que por fin me estaba preparando para la cataśtrofe, mucho más
de lo que me pude preparar para la muerte de Ned Stark en GOT, y entonces, nada. Una larga y absoluta nada. Para ser honesta, creo que es muy triste que el esfuerzo de todo un equipo -particular mención a arte y maquillaje- se vea mermado por la falta de tino en el tratamiento dramático, puede ser en parte el guión, en parte el montaje, pero lo cierto es que tenemos una ficción potente con personajes que llegamos a amar pero por los que terminamos sintiendo indiferencia dada la falta de trabajo real en el tratamiento de sus historias. La mayor prueba de ello es que la muerte de Andrea sea probablemente la menos sentida hasta ahora y eso que la estuvimos siguiendo toda la temporada, cómo sería si sólo la hubiésemos visto un par de veces. Y hay otros detalles derechamente inverosímiles e irrisorios (y no se trata de la fantasía de los no-vivos), pasamos de un Rick con delirios totalitaristas, a uno esquizofrénico-paranóico para terminar con uno sentimentalista y mamón, lo mismo para la evolución del Gobernador, de líder populista a loco de patio, vamos, merecemos algo mejor que eso.

Si me lo preguntan, creo que esta es una temporada que habría funcionado mejor en 10 episodios, y quizá sea justamente la rareza de la nomenclatura en el número de capítulos por temporada uno de los problemas fundamentales en la falta de coherencia y que han hecho a la serie quedar muy mal. Esta es la prueba de que no sólo bastan los efectismos y el suspenso fácil (bien lo sabía Hitchcock) y que no cualquiera puede contar una buena historia y convertirla en una gran historia. Aún así, veremos que otras sorpresas o padecimientos nos tendrán preparados para la próxima vez. 



0 comentarios:

 

Instagram

Tumblr

Sígueme en Twitter