Las chicas patea-traseros de GOT


Hace tiempo, uno de mis profes en la U (guionista nacional muy existoso a quien no nombraré para mantener el suspenso) nos confesó que escribir roles femeninos era -y lo cito texual- un cacho. No me mal entiendan, mi profe estaba lejos de querer ofender a nuestro género, sino hacernos ver lo difícil que puede llegar a ser en un universo lleno de personajes y arquetipos heróicos masculinos, el escribir a una mujer creíble/querible y no morir en el intento. En lo personal, creo que es cierto que no muchos prosperan en este crear personajes feneminos poderosos, pero hay algunos casos emblemáticos, como lo hecho por Ridley Scott en el universo de Alien, en especial tomando en cuenta que todos los tripulantes de la Nostromo en El Octavo Pasajero, fueron escritos como personajes masculinos, y los ejemplos suman y siguen.

Para los que no la conocen, Game of Thrones es una de las series más recientes de HBO y está basada en las novelas de George R. R. Martin. Tiene un poco de todos los gérenos: fantástico, bélico, de intriga política e incluso de gore, pero aquello que mantiene a este esquizofrénico universo unificado son sus personajes, entre los que contamos unas cuentas mujeres patea-traseros, de las que se trata este review.


Me parece que existen ciertos tipos de personajes femeninos que son considerados poderosos, y que GOT los tiene todos. Están las esposas de hombres con poder que no sólo deben lidear con cuestiones maritales, protocolos sociales y ser el sostén emocional de sus esposos, sino que ejercen su influencia a través de ellos o, como en el caso de las que nombraré a continuación, a sus espaldas. Catelyn y Cercei son ejemplos de esto, aunque en lo que va de serie ambas son ya viudas, tuvimos la chance de verlas como esposas y hoy se las ve trabajar en sus propias agendas, aunque su fortaleza se ve reflejada en sus roles como madres, si me lo preguntan yo no le tengo mucho apego a la idealización del amor maternal, así que paso.



Por otro lado estan las mujeres sobrevivientes, mujeres que soportan estoicamente el maltrato de hombres que las dominan hasta que encuentran la oportunidad de liberarse y renacer, para hacerse cargo de sus propias vidas y ser dueñas de sí mismas. Este es el caso de personajes como Daenerys y, esperemos, como la pobre de Sansa.

Y por último, mis favoritas; las mujeres emancipadas, aquellas que ni siquiera se detienen a pensar que su género deba interponerse en sus deseos, aquellas que viven en un mundo de personas y no uno dividido en hombre/mujer. Primero está Arya quien es por lejos mi favorita -en especial porque tiene un perturbador parecido conmigo, aunque yo quería ser un monje Shaolín-, quien ya en la primera temporada hace su declaración de principios al confesarle a su padre Ned, que no sería una señora como su madre sino un guerrero, un espadachín, y es Jon (el bastardo) quien le manda a forjar su primera espada -needle-, que le servirá para las clandestinas clases de esgrima que le facilitará su padre y para enfrentarse por primera vez a la guerra en serio.

Segundo tenemos a Brienne, a quien conocimos usando una pesada armadura y pidiéndole a Renly que le permitiese ser su guardaespaldas. Brienne es ya toda una mujer y en especial, todo un guerrero y la confienza que en ella deposita Catelyn me hizo pensar en el buen tipo de solidaridad femenina (aquella que ve capacidades por sobre las distinciones de género), y podríamos pensar quizá que Brienne le recuerda a su pequeña hija Arya, pero eso es pura especulación.

Quizá algunos de ustedes podrán tener la idea de que una mujer emancipada se reduce a mujeres con armas, mujeres soldado, mujeres que pierden su femeneidad, pero no. Es por eso que dejé para el final a Ygritte, la literalmente salvaje, y sí ya sé que muchas la detestan por el rol que juega en la vida de Jon, pero yo creo que Ygritte representa a la más fuerte de las féminas de GOT, porque no es sólo dueña de si misma y de su destino, no es sólo valiente y autosuficiente, también es dueña de aquello por lo que otras son subyugadas; su sexualidad. Ygritte es el ejemplo de que una mujer con poder es una mujer dueña y señora de su sexualidad y no la que la reprime, como podría creerse (sino pregúntele a Foucault), y es justamente este no querer esconderse lo que la vuelve intimidante, en especial para el pobre y virginal Jon Snow.


A sólo horas del estreno de su tercera temporada, les dejo con el trailer. Recuerden que el estreno es esta noche por HBO y que se hará de forma simultánea con EEUU. 






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