Lo nuevo de Netflix: House of Cards


Kevin Spacey y David Fincher en un remake de una serie inglesa de intriga política. Spacey y Fincher juntos en un proyecto para televisión, no sólo para televisión; para Netflix. Desde hace un tiempo que cadenas como HBO entendieron la riqueza (no tanto espiritual como monetaria) de hacer producciones serializadas, y lo cierto es que Netflix se presenta como el futuro de la Tv, uno en el que no tienes que bancarte los cortes comerciales, uno en el que no tienes que esperar una semana para el estreno de cada episodio.

Podría decir que la razón por la que me aventuré con House of Cards es mi profundo conocimiento de las series de intriga política, o de los dramas en general, o incluso afirmar mi predicción por David Fincher, pero la verdad es una sola y se llama Kevin Spacey. Reconozco que tras ver el episodio 1 temí dos cosas: que las apelaciones a cámara de Francis Underwood (interpretado por el señor Spacey) fuesen cada vez más invasivas, y que la serie terminara siendo un culto a la personalidad de su protagonista como ocurrió con House y con Breaking Bad, entre algunas otras. Y es que cada vez que ves una serie que te engancha piensas -al menos es lo que hago yo- en cómo terminará y si matarán la franquicia como ha ocurrido ya más veces de las que me gustaría reconocer.

Aún así, si a usted no le atraen las razones superficiales como las mías para atreverse con esta serie, sepa que además está muy bien narrada (salvo por esas rarezas que son las intervenciones de Underwood a cámara y que terminan siendo cada vez más escasas conforme avanza la temporada), que fuera del piloto, las historia fluye sin mayores obviedades, y vaya que se aprecia la sutileza frente a tanto frenesí por las explicaciones obvias que pueblan otras producciones. Como le comenté a una amiga una vez, trabajos como este te hacen sentir respetado como espectador, y por supuesto que deseamos ver más de estos personajes para nada amigables, para nada asimilables, pero atractivos al final. Especial mención merece esta relación entre el señor y la señora Underwood, en un matrimonio que parece convivir sin mayor problema por las transgresiones sociales que normalmente aparecen como escandalosos, pero hacia el final, se deja entrever que no existe el paraiso.

Absolutamente recomentable, les dejo el trailer.




0 comentarios:

 

Instagram

Tumblr

Sígueme en Twitter